TONIRITO LERÉ I LA BONA BANDA
“Vamos P’Allá Payo!” es una de las masas más heterogéneas y sorprendentes que se han propagado por los últimos tiempos. El singular héroe y cabeza visible del trabajo no es otro que el valenciano Tonirito Leré, un tipo del que se antoja un linaje híbrido que pasa de los clásicos representantes del rock urbano como Extremoduro o Platero y Tú, a los actuales cantautores pseudo-calés como Albertucho o Poncho K y a otros mitos tan dispares como Manolo Kabezabolo, Seguridad Social, Estopa o Barón Rojo.
El resultado son trece cortes entretenidos y diversos en los que Tonirito, acompañado de su Bona Band, seduce al oyente con letras cargadas de jolgorio y descaro a través de su amalgama de recursos guitarrísticos, estilísticos e interpretativos. Precisamente esta variedad y dinamismo son los que hacen atractivos al álbum en cuestión.
La historia de Tonirito Leré comienza allá por el albor del presente milenio, cuando comienza a rodar por diferentes garitos en compañía de su guitarra. La inquietud de Tonirito Leré le llevo a comenzar a registrar sus canciones en forma de maqueta “Tonirito Leré Del Bo”, a través de un estudio propio. Entre tanto comenzó el compadreo con Manolo Kabezabolo, que daría como fruto la grabación a dúo de “Aversiones”, aquel disco donde el cantautor aragonés daba su toque personal a clásicos de la música universal. En 2007, coincidiendo con la controvertida salida de “Aversiones”, Tonirito decide que ya va siendo hora de reforzar la base de sus canciones y forma la “Bona Band”.
Después de una temporada de rodar por diferentes salas y garitos con la nueva banda, deciden grabar su primera tentativa “Vamos P’Allá Payo!”. Grabado en los estudios Rocketes de Castellón por donde han pasado en los últimos tiempos Manolo Kabezabolo y Malos Vicios. En el aspecto sonoro, el trabajo da una sensación áspera y de avaro cuidado que va como anillo al dedo a la música de Tonirito.
Otra faceta interesante que merece la pena analizar es la portada y el libreto. La portada es un fiel reflejo del jolgorio armonioso que vamos a escuchar. Podemos observar el retrato de la antigua “Transporter”, sin ningún tipo de añadidura hippie, repleta de instrumentos haciendo valer la intención de la banda, la de tocar donde les llaman.
Por lo que respecta a los trece cortes que integran “Vamos P’alla Payo” destaca la apertura “Xiketa Linda”, un cante de esencia mejicana y alguna pincelada ska, en el que ya se hace presente la voz desgastada y potente de Tonirito que va deshojando lindezas a su particular cortejada. También se puede observar la energía que desprenden las guitarras y el buen apoyo en las tenues apariciones del bajo.
Otro tema destacado de naturaleza más rockera es “Don’t Worry”, un canto a la esperanza, haciendo patente los orígenes más hard-rockeros de Tonirito dotando de mayor protagonismo a las distorsiones; patrones que se repiten en temas como “Noches Aullando”, “Oración Del Vicio” o el estupendo “Y Yo No Me Río”, realmente arrollador, con gran presencia de cambios de ritmo, melodías perfectamente definidas y el aliciente de los coros femeninos al final. Aunque la estrella que más ilumina dentro del trabajo es el cuarto corte, “Un Día Gris”, que cuenta con el aliciente de la interpretación vocal aflamencada. También destaca la colaboración de Manolo Kabezabolo en “Libertad”, un corte made in Kabezabolo que desprende punk colérico con agrio sarcasmo; el interiorismo de “Carita de Mala”, un tema de doble cara; y la tierna historia del “Patito Feo”, con claro regusto a Extremoduro.
En definitiva el primer vuelo de Tonirito Leré y su Bona Band se antoja genuino, sin tapujos y lleno de sorpresas. No dejará a nadie frío, para bien o para mal, así que no dudéis en pegarle un vistazo a “Vamos P’Allá Payo!”.
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